Seguidamente podeis ver las crónicas humanas realizadas por distintos integrantes del viaje.
Crónicas Humanas - 29 de Agosto
No hay marcha atrás. Ya estamos montados en el bus camino a nuestro destino. Serbia. Cada uno con esa extraña felicidad individual. La interculturalidad se deja ver por ahora sólo en las caras. Hay una gran ilusión que viene de no se donde. Presumo que se trata de la predisposición de cada uno para vivir la caravana con intensidad. Aún no nos conocemos. Aún somos extraños, desconocidos pero contentos. Falta todo el viaje y ya no hay marcha atrás. Algunas miradas conocidas entre ellas se encuentran, se juntan, hablan, se alegran.
Meri no deja de sonreír… ella Cree. Su energía nos envuelve y nos hace ver que este sueño ya es una verdad hecha realidad.
Crónicas Humanas - 30 de Agosto
Amaneció. Francia está soleada y esplendorosa. La máquina de café ha hecho lo suyo. El camino serpentea brillante y promete… Un día de ruta nos espera.
Llegamos a Vincenza. Es el final del primer día.
Nos estamos conociendo. El equipo audiovisual empieza a tomar cuerpo y las ideas a fluir. Cada participante de la caravana se va haciendo sentir y las caras espectantes van saliendo del anonimato. La ciudad italiana de Vincenza nos dio el primer descanso bien hecho y los buenos precios de la ciudad nos dejan contentos.
Paseamos por esta bella ciudad. La noche nos muestra un ambiente excitante, con espectáculos rodeados de una magnífica e histórica arquitectura renacentista. El grupo disfruta de este momento, ya empiezan a distinguirse las caras que se van volviendo conocidas. La complicidad despierta y se hace nuestra compañera. Los niños nos esperan en Niš, la primera ciudad Serbia de nuestro viaje para ver nuestro espectáculo “Barcelona Mágica”. 200 niños no estaban en nuestras previsiones… ¡¡¡pero vamos!!! Aceptamos el reto. Rapidamente el grupo de dirección soluciona el impás y el reto es superado.
Crónicas Humanas - 31 de Agosto
¡¡¡Madrugón!!!. A las 5 de la mañana ya estábamos dispuestos a seguir nuestro viaje. Un día de ruta nos espera.
Meri está radiante y orgullosa de que estemos en su tierra. De alguna manera todo esto representa algo más para ella de lo que realmente podemos saber. Es como acompañar a alguien a cumplir su sueño.
Crónicas Humanas - 1 de Septiembre
Amanecimos en Niš Serbia, con nuestros equipajes llenos de magia. Llevamos guardados música, color y alegría. De seguro alcanzará para todo el día.
Los niños nos esperan con los ojos viéndolo todo y no quieren perderse ningún detalle. Sin duda hemos distraído su rutina diaria del colegio, están bulliciosos y con la expectativa necesaria para que empecemos muy puntales y pronto.
Los trajes de baile empiezan a tomar forma en los talles de los integrantes del grupo de folklore catalán que también amenizarán la velada.
Meri se va convirtiendo en un payaso divertido y refilón, las caras están llenas de color y las vestimentas puestas.
Mario, nuestro payasito ya está en el escenario y deja salir de los niños sus primeras sonrisas y sus ganas de entenderlo todo a pesar de la diferencia de idioma. Pararse en el escenario y hacerlos reír y participar de sus juegos dieron paso a la interculturalidad que fue palpable y visible: llegar al otro más allá de nuestras diferencias. Los rostros inocentes y alegres de los niños serbios y sus generosos aplausos nos dejaron con la sensación de que valió la pena.
Hoy nos dimos cuenta que en Niš se puede comer muy bien con poco dinero, que en las discotecas suena el rock del lugar a todo volumen y que la gente es capaz de bailar música latina en un escenario sólo para pasársela bien.
En otro escenario y al llegar la noche, fuimos testigos de la historia de “Mujer Árbol” contada por nuestra Meri y acompañada de la mano del Coro de Niš. Una historia de migración que se repite una y otra vez más cuando un migrante llega a un lugar nuevo y diferente e intenta hacer suyo su nuevo entorno.
Hoy ha sido un buen día y estamos contentos y exhaustos.
Hoy ha sido un buen día, estamos contentos. A dormir.



