Jueves, 09 Septiembre 2010

"Las diferencias culturales no son obstáculos, sino riquezas"

En los últimos 10 años se ha incrementado el número de voluntarios que provienen del entorno de la inmigración. Usualmente son mujeres con un nivel cultural medio-alto y de procedencias diferentes. Mayoritariamente están presentes en las áreas sociales. Asimismo, aparte de los ámbitos de inmigración también se siente su presencia en actividades  culturales, de salud, de educación, o de cooperación internacional.

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La asociación Casa Eslava lleva 18 meses desarrollando trabajos tanto en los ámbitos sociales como culturales. Este trabajo ha sido totalmente realizado por  un voluntariado afín a los proyectos de nuestra asociación. Todas las actividades que se llevan a cabo son interdisciplinarias y  del ámbito de la diversidad cultural. El voluntariado que participa es también diverso – desde los inmigrantes no-europeos: los eslavos, latino-americanos y africanos, hasta los extranjeros de la comunidad europea y las personas autóctonas de Cataluña y España.

El proyecto de la Caravana de Culturas ha sido un ejemplo perfecto de voluntariado intercultural. Una cuarentena de voluntarios han participado en el proyecto que Casa Eslava de Barcelona ha realizado, durante la primera semana de septiembre, en tres ciudades serbias: Nis, Novi Sad y Belgrado. La idea era presentar la cultura catalana y otras culturas que conviven en Barcelona para mostrar, de esta forma, un modelo de ciudad cosmopolita y  demostrar que una sociedad multicultural es posible.

El intercambio cultural era el eje del proyecto, demostrando que las diferencias culturales no son obstáculos, sino riquezas.

Este proyecto ha sido una prueba más de que el voluntariado que proviene de los ambitos de la inmigración enriquece a las asociaciones  y aporta un valor añadido a la vida de los inmigrantes.

Meri Ilich, presidenta de la asociación Casa Eslava.

 

 




Nuestra recomendación

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